- Realice una inspección previa a la venta. Sea proactivo y organice una inspección previa a la venta. Un inspector podrá darle una buena indicación de las áreas problemáticas que se destacarán para los compradores potenciales, y podrá hacer las reparaciones antes de que comiencen las jornadas de puertas abiertas.
- Organizar y limpiar. Reduzca el desorden y empaque los artículos que menos usa, como licuadoras grandes y otros utensilios de cocina, ropa fuera de temporada, juguetes y equipos de ejercicio. Guarda los objetos fuera de casa o en cajas ordenadas en el garaje o el sótano. Limpie las ventanas, la alfombra, la pared, los accesorios de iluminación y los zócalos para que la casa brille.
- Obtenga presupuestos de sustitución. ¿Tiene artículos costosos que están desgastados o que deberán reemplazarse pronto, como el techo o la alfombra? Obtenga estimaciones sobre cuánto costaría reemplazarlos, incluso si no planea hacerlo usted mismo. Las cifras ayudarán a los compradores a determinar si pueden pagar la casa y serán útiles cuando comiencen las negociaciones.
- Encuentra tus garantías. Reúna las garantías, las garantías y los manuales de usuario del horno, la lavadora y la secadora, el lavavajillas y cualquier otro artículo que se quedará en la casa.
- Mejora el aspecto de la acera. Imagina que eres un comprador y ponte delante de tu casa. Al acercarse a la puerta principal, ¿qué impresión le causa el inmueble? ¿Tienen el césped y los arbustos un aspecto cuidado? ¿Está bien visible la dirección? ¿Unas bonitas flores o plantas enmarcan la entrada? ¿Está el camino libre de grietas e impedimentos?
Reimpreso de REALTOR® Magazine(RealtorMag.Realtor.org) con permiso de la NATIONAL ASSOCIATION OF REALTORS®.
Derechos de autor 2008. Reservados todos los derechos.